La temporada en la que las flores aparecen en todo su esplendor. Si bien los jazmines tienen una belleza natural increíble, suelen ser difíciles de cuidar. En este punto, hay algunas especies que son más simples en el cuidado que los jazmines.
Una de ellas es la gardenia. Una de las flores blancas más elegidas a la hora de diseñar un jardín. La misma crece en arbustos y puede ser usada tanto en interiores como en exteriores. Estas flores siempre prefieren los climas húmedos.
En los climas cálidos, la gardenia puede florecer a finales de la primavera y a principios del verano. En este punto, estas flores blancas no necesitan de mucha luz solar. Tan solo unos rayos de sol pueden ser necesarios para que crezcan con comodidad.
A su vez, las gardenias son muy fáciles de mantener. Una poda regular puede permitirles florecer de manera correcta y solo la requiere de manera ocasional. Asimismo, también tiene la capacidad de soportar los cambios de clima.
Una poda regular puede permitirles florecer de manera correcta.
¿Cómo mantenerla?
La gardenia es una de las plantas más fáciles de cuidar. Solo debemos tener en cuenta una ubicación correcta, regarla de manera regular, usar algo de fertilizante y estar atento a controlar las plagas que pueden perjudicar a estas flores.
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