Eliminar el esmalte de uñas sin usar acetona es posible y, además, beneficioso para la salud de tus uñas y cutículas. Si bien la acetona es efectiva para remover el color rápidamente, su uso frecuente puede provocar resecamiento y fragilidad. Afortunadamente, podemos contar con algunas alternativas caseras que pueden ayudar a retirar el esmalte sin dañar las manos.
Una de las opciones más accesibles para quitar el esmalte sin acetona es el alcohol isopropílico o desinfectante de manos. Este método funciona de manera similar a un quitaesmalte tradicional: solo necesitamos aplicar un poco de alcohol en un algodón, presionarlo sobre la uña por unos segundos y frotar suavemente.
Otra combinación efectiva es la de vinagre blanco y jugo de naranja. Mezclando ambos ingredientes en partes iguales, se obtiene una solución que ayuda a disolver el esmalte. Sólo se necesita sumergir un algodón en la mezcla, presionar sobre la uña durante unos segundos y deslizarlo hacia abajo para retirar el esmalte con facilidad.
También podemos mencionar las propiedades del limón. Este ingrediente es un gran aliado cuando se trata de remover esmalte sin químicos agresivos. Su acidez ayuda a debilitar la pintura, facilitando su eliminación. Basta con frotar una rodaja de limón o aplicar unas gotas de su jugo sobre las uñas y dejar actuar por unos minutos antes de retirar el esmalte con un algodón.
"Es un gran aliado cuando se trata de remover esmalte sin químicos agresivos".
El cuidado después de remover el esmalte
Sin importar el método elegido, es importante hidratar y nutrir tus uñas después de retirar el esmalte. Aplicar unas gotas de aceite de almendras, aceite de coco o crema hidratante sobre las cutículas ayudará a mantenerlas sanas y fuertes. También es recomendable dejar descansar las uñas entre manicuras para evitar el debilitamiento.
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